Macedonia Frenesí

Perfumes con Feromonas, ¿El Paraíso en un Frasco?

"Un producto novedoso – perfumes para las mujeres que contienen feromonas. Hacen que las personas que las usan se conviertan en más atractivas y atrayentes, son como un verdadero afrodisíaco y un arma secreta para aquellos que buscan nuevas aventuras.

Cada producto está disponible en frascos de 30 ml.
Precio al por menor: 14,90 EURO"

 

Y la única diferencia para hombres, en vez de perfumes, era agua perfumada.

¿Será asi tan fácil?

Las feromonas son sustancias químicas que actúan como señales. Tales feromonas se han conocido por mucho tiempo en los animales como olores que atraen al otro sexo.

Al igual que los demás seres vivos, el ser humano segrega feromonas que son producidas de manera natural para comunicar ya sea su estado de ánimo y salud o para indicar su disponibilidad o compatibilidad sexual. Los estudios llevados a cabo en los seres humanos sobre esta señal química nacen a partir de las exitosas investigaciones que se han realizado desde hace algunos años en los insectos.

Un reconocido investigador, el doctor J.H. Fabre, narra que una noche de mayo, estando en casa, apareció una hembra de una gran mariposa, la Saturnia pyri, que se nutre de diversas especies forestales; ocho días después había capturado a 150 machos de la misma especie que llegaron a su cuarto atraídos desde varios kilómetros de distancia.

Esto lo llevó a pensar que las hembras emiten un olor que los machos detectan a través de sus finas antenas. En comparación con el ser humano, ello equivaldría a que una mujer madura liberara toda su esencia femenina en una habitación y que al cabo de un tiempo un gran número de hombres la rodeara tratando de cortejarla, y todo gracias a su sentido del olfato. Sin embargo, nos es imposible hacerlo porque perdimos la facultad de percibir las feromonas emitidas por nuestra propia especie, o no la hemos desarrollado como otros animales. Muchos otros mamíferos utilizan un conjunto separado de células receptoras sensoriales que tienen en la nariz para percibir diferentes tipos de información, como es el caso de especies tan distintas como los ratones, alces o leones.

Las feromonas se definen de acuerdo al área de conocimiento en que nos ubiquemos. En 1959, los doctores Karlson y Lüscher fueron los primeros en sugerir y definir la palabra feromona, que proviene del griego y que significa “llevar excitación”. Las feromonas consisten en sustancias químicas excretadas o secretadas por un animal que provocan una reacción específica; por ejemplo, un comportamiento definido o un desarrollo determinado.

Como podemos ver, para que las feromonas cumplan su razón de ser en la naturaleza como parte de los seres vivos se necesita de un emisor que la libere a la atmósfera, de que el aire la lleve y de que transmita un mensaje a un receptor potencial que se encuentra a corta o larga distancia de la fuente, formándose así el canal de comunicación entre los individuos. Vale la pena apuntar que los insectos son organismos muy evolucionados, por lo que tienen una comunicación sumamente compleja. En el caso de la abeja reina (Apis mellifera), hasta el momento se han encontrado diez clases de feromonas que le sirven para comunicarse con la colmena. Este tipo de información es de vital importancia para el hombre, toda vez que lo emplea para su propio beneficio; por ejemplo, puede usar las feromonas para sustituir a la reina en la construcción de nuevas colmenas o para la cría de nuevas reinas. Finalmente, el conocimiento de las feromonas puede ayudar a mejorar la relación entre los individuos mediante su adecuada regulación y uso.(1)

En los seres humanos, los feromonas se activan en la pubertad. Los hombres y las mujeres producen cantidades variables de feromonas "masculinas" - la androsterona y el androsterol-, pero solamente las mujeres secretan las feromonas "femeninas" de la cópula.

Aunque no somos conscientes de las feromonas de otra persona,  no podemos "olerlas" literalmente. No obstante estas sustancias, ellas tienen un impacto importante en nosotros y en consecuencia una reacción de tipo sexual. Indudablementes, activan el impulso sexual, aumentan la fertilidad y ayudan a regular los ciclos menstruales de las mujeres.
Para finalizar, ¿Será posible envasar estas sustancias químicas? Por mi parte, si fuera tan fácil, seríamos seres dependientes de olores atrayentes. Al fin y al cabo, no importa cuan concentrado esten esas feromonas, sino la calidad de ellas.
Ya sabemos que no solo con una mirada atraemos, sino que con las feromonas también.
Y qué dices, ¿Tus feromonas atraen?

 

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 (1)Blum, M.S. (1992). Honey bee pheromones. En The hive and the honey bee (pp. 385-389). Hamilton, Ill: Dadant and Sons.  Winston, M.L. y Slessor, K.N. (1992). The essence of royalty: honey beequeen pheromone. American Scientist, 80, 374-385

 

 

Las feromonas naturalmente son elaboradas por las glándulas apocrinas de la axila y los alrededores de los órganos genitales, éstas envían fuertes señales que son recibidas por el órgano vemeronasal (OVN), que se encuentra dentro de la nariz. El OVN transmite estos mensajes a la parte del cerebro que gobierna las sensaciones humanas más básicas, como alegría, cólera, amor, odio y despertar sexual.
Las feromonas humanas entonces,  son una sustancia química producida naturalmente en mayor o menos medida por todos los hombres y mujeres. De manera natural y a nivel "no conciente" todos las personas  se comunican siempre con otros hombres y mujeres que se hallan en su entorno físico, lo notemos o no. Esto sucede así puesto que las feromonas humanas son detectadas y retransmitidas al hipotálamo en el cerebro, a través de un pequeño órgano en la nariz denominado OVN el que tiene su propia estructura y enlaces con las estructuras del hipotálamo que regulan el comportamiento sexual.
En los seres humanos, los feromonas se activan en la pubertad. Los hombres y las mujeres producen cantidades variables de feromonas "masculinas" - la androsterona y el androsterol-, pero solamente las mujeres secretan las feromonas "femeninas" de la cópula.
Aunque no somos conscientes de las feromonas de otra persona, tal como hemos explicado, no podemos "olerlas" literalmente. No obstante estas sustancias, ellas tienen un impacto importante en nosotros y en consecuencia una reacción de tipo sexual. Indudablementes, ncienden el impulso sexual, aumentan la fertilidad y ayudan a regular los ciclos menstruales de las mujeres.
La investigación científica ha demostrado que tanto hombres como mujeres con secreción de feromonas más altas poseen un atractivo sexual más alto al tiempo que son percibidos como más dominantes por el resto de los seres humanos y también son más respetados.

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