¡Ahora ya!

Insisto cada día en mi para cumplir pequeñas metas y  las responsabilidades diarias que nos atañen a este mundo. Como terapia de insentivo, decídi colocar carteles con pequeñas frases por todo mi dormitorio con la idea de que siempre estubieran presentes en mi cabeza y no tropezar con tareas a medio hacer.

Los enfoques son diversos, van desde: preocuparse por realizar las compras del supermercado, llamar a mi mamá, regar las plantas, ordenar mi agenda; y llegan hasta mi subconciente, hasta la fibra más floja de mi ser, hasta el último tornillo cuerdo, hasta el impulso más intímo por sentirme muy satisfecha por cumplir mis obligaciones.

Lo que no quiero hacer, es dejar de hacer las cosas en último momento. ¡Qué irresponsabilidad! Habla tan mal de uno mismo. En fin, si me dedicara a revisar Facebook, tan sólo una hora diaria, creo que tendría los suficientes minutos para estudiar, salir a caminar, y administrar bligoo.

Concluyo con la frase que más me identifica: El momento es ahora, no mañana. Así que manos a la obra, en unas horas más  tengo certamen, clases y spinning.

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS
Cerrar